Luego de que la oscuridad había
invadido todo el mundo, quedaban muy pocos sobrevivientes, los que lograron
sobrevivir estaban aterrorizados, pues estos no sabían cuando iban a estar en
presencia del maligno, ya que este solía disfrazarse de las personas que uno
más quería.
Allentown, Pennsylvania.
3 Horas antes de la catástrofe.
Se sentía un ambiente pesado, las
personas actuaban de manera extraña, no sabía que era lo que estaba pasando,
sentí un poco de miedo, Madison sostenía mi mano muy fuertemente
imposibilitando el movimiento de esta, las calles estaban muy vacías para ser
un viernes a la 18:45, hasta que se escuchó un fuerte ruido, mis ojos no podían
creer lo que estaban viendo, era un edificio que estaba quemándose, seguido de
eso la ciudad empezó a oscurecerse, el ambiente estaba aún más denso que hace
unos instantes, no sabía cómo reaccionar, me sentía muy atemorizado, lo único
que pude hacer fue tomar muy fuerte de Madison y comenzar a correr, llegamos a
una casa muy grande, más bien parecía un edificio de lo grande que era, a la
entrada de este había un cartel que decía: <<Prohibido el paso>>,
pero decidimos ignorarlo y nos adentramos en él.
29 de octubre del 2052
03:05 a.m.
Estaba todo muy oscuro, hace
horas que se había ido la luz en toda la ciudad, solo teníamos una linterna que
alumbraba muy poco, este lugar era enorme realmente, llevamos horas caminando
por este pasillo, estamos sedientos y Madison ya se siente muy agotada, quizá
deberíamos detenernos, pero es que en realidad está todo muy oscuro y no lo
considero muy buena idea, pero a Madison parece no importarle nada y se tumba
en el suelo, no planeo discutir con ella, así que imito su acción y quedo a su
lado, ella apoya su cabeza en mi hombro y queda totalmente dormida, por el
contrario para mi es imposible dormir, así que me quedo despierto.
¡Horror! Me quede dormido, al
despertar Madison no se encontraba junto a mí, me asuste, así que me pare y
empecé a buscarla, no se encontraba por ninguna parte, pensé que ella se había
sentido asustada y había salido corriendo de aquí, así que decidí retomar mi
camino y encontrar un lugar dentro de este en el que me sienta más calmado y
seguro.
Después de algunas horas
caminando había encontrado el lugar perfecto para quedarme, a pesar de que era
muy pequeño parecía seguro, así que no me importo.
Mi estómago comenzó a rugir,
tenía que buscar algo para comer, entonces salí de la habitación, mientras
caminaba por el pasillo me di cuenta de que estaba empezando a caer la noche así
que debía darme prisa para no quedarme en el pasillo otra noche, justo cuando creí
que había encontrado el lugar donde estaba la comida, un grito desgarrador me
saco de mis pensamientos, el sonido provenía del fondo del pasillo, me sentía
atemorizado, pero aun así decidí acercarme a esa habitación para saber qué era
lo que pasaba, al llegar al final del pasillo, tome la perilla y comencé a
girarla lentamente, mis manos me temblaban, los gritos cada vez se hacían más
fuertes, sentía que si tuviera la necesidad de correr mis piernas me fallarían
y no reaccionarían.
Al entrar en la habitación me di
cuenta de que había alguien parado en la esquina de esta, me acerca lentamente,
fue ese entonces en el que la persona que estaba ahí se dio la vuelta y pude observar que tenía cicatrices en el
rostro, cortadas y moretones en los brazos, sus manos sangraban, me asuste
demasiado, fue entonces cuando reaccione y me di cuenta que era Madison, me
horrorice e intente correr, fue ahí cuando ella me tomo del brazo y me pidió
que la ayudase, pero sentía mucho miedo así que me deshice de su agarre y
comencé a correr, pero ella grito: - “¿Por qué huyes de mí? ¿Ya no me
quieres?”, ignore lo que dijo, solo me dedique a huir de ahí, cuando llegue a
mi habitación cerré la puerta con seguro y me eche en la cama, me cubrí con las
cobijas tratando de ocultarme, pero era imposible ya que ella empujaba la
puerta con mucha fuerza, en cualquier momento haría que la puerta se viniese
para abajo, solo cerré mis ojos y desee que todo eso hubiese sido una
pesadilla.
30 de octubre del 2052
10:55 a.m.
Cuando desperté vi a Madison al
borde de la cama, me miraba fijamente, me sentí indefenso, pero entonces ella
hablo: -“Te busque todo el día ayer, ¡donde te habías metido!”- no supe que decir,
así que solo me dedique a mirarla un poco confundido, así que pensé que lo que
había pasado ayer solo fue una pesadilla o quizá fue el cansancio el que me
hizo ver cosas, Madison me saco de mis pensamientos y continuo hablando.
-“Al parecer no quieres hablar,
pues bueno, me entere que este lugar es un hospital mental, para ser más
exactos es el <<Allentonw State Hospital>>, este lugar fue
abandonado hace 66 años, se dice que había un enfermero que mataba a los
pacientes, algunos dicen que su alma aun vaga por aquí, también se dice que
invade el cuerpo de las personas y hace que estas asesinen a sus seres
queridos, ¿No te parece una historia pintoresca?”- ¿Parecerme una historia
pintoresca?, lo dudo mucho, anoche estuve a punto de morir, esa historia podrá
ser cualquier cosa menos pintoresca.
Madison salió de la habitación
sin decir nada más, así que me puse de pie e imite su acción, estábamos
caminando por los pasillos hasta que se detuvo y sacó algo de su bolsillo, se
lo puso entre los dientes y lo encendió, yo aún no me había dado cuenta de lo
que era, hasta que se dio la vuelta y me ofreció, entonces me di cuenta de que
era marihuana, intente quitárselo y botarlo pero ella me lo impidió y comenzó a
golpearme y gritarme, hice caso omiso de lo que decía y me fui de su lado, pero
antes le dije: - “Esto es malo para ti, no deberías consumir esto”- ella se enfureció
y me dijo: -“ Llevo años consumiendo marihuana y estoy totalmente segura de que
esto no me hace ni cosquillas”- me fastidie bastante y le dije que hiciera lo
que quisiera, yo no iba a detenerla, pero que ya no me buscara más, justo
cuando estaba por irme de ahí escuche como empezó a sollozar y como fui un
incrédulo me di la vuelta y me acerque a ella, estaba a punto de abrazarla y
fue ahí cuando me di cuenta de que no eran sollozos, sino, era una risa, una
risa bastante macabra, cuando me miro me di cuenta de que era otra persona, era
la persona que me había perseguido ayer por la noche, mis piernas no
reaccionaron, no sabía qué hacer, con una voz bastante gruesa me dijo: -
“¿Enserio creíste que podías escapar de mí?”- no me salían las palabras para
responder y menos para gritar, antes de que me diera cuenta esa cosa estaba
sobre mí con un cuchillo en la mano intentado clavármelo, pero de repente se
escuchó una voz, al girar mi cara vi a Madison, esta si era la Madison de la
que yo me había enamorado, ella se acercó a toda velocidad y le quito el
cuchillo de las manos, estaba muy emociona, creí que estaba salvado, de pronto
sentí un fuerte dolor en todo mi abdomen, era Madison que estaba clavando el
cuchillo repetidas veces en mí y cuando vi a sus ojos, estos no eran del bello
color turquesa de siempre, eran rojos, entonces comprendí todo, ella en
realidad era el maligno.
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