Dicen que las personas locas nacen con tal
característica y que la acogen con los brazos abiertos y que el miedo ayuda a
su desarrollo, que lo muestran desde que nacen pero una gran parte de lo dicho
anteriormente es totalmente mentira si no me crees te contare mi historia lo
que te estoy a punto de contar cambio mi vida totalmente:
No hace muchos años caminaba por la noche el frio se
podía sentir hasta en los huesos pero eso no evitaría que diera mi paseo
nocturno que siempre daba. De repente una sensación de que alguien me
observaba, mire atrás para ver si había alguien pero no, no les mentiré un
miedo profundo me atrapo en ese momento.
Lo extraño es
que al volver mi mirada al frente apareció de la nada una chica parada bajo la
luz de un poste de luz, estaba con una capucha y parecía cubrirse la mitad del
rostro con una bufanda. Al pasar frente de ella trate disimuladamente de ver su
rostro, aunque sea quería ver sus ojos de aquella muchacha lo cual logre pude
notar que los tenia de un color claro y vacios tenía una mirada tan fría como
el mismísimo hielo.
La pase de larga y al llegar a mi casa mis padre
solo estaban sentados en el sillón viendo quien sabe que en la tele y mi
hermana mayor estaba estudiando en su cuarto.
Llego la mañana me estaba preparando para ir al
colegio entre al baño me di la vuelta para ver por la ventana para más o menos
tener idea de que clima había, luego me di media vuelta para ver el espejo que
estaba arriba del lava manos y también justamente frente a la ventana me lave
la cara y cuando seque mi cara con una toalla y vi nuevamente la ventana por el
reflejo del espejo vi que en la acera que estaban en frente de mi casa estaba
la chica de anoche me frote rápidamente los ojos ya que claramente pensé que mis
ojos me estaban engañando al ver nuevamente no había nadie.
Me calme y fui directamente al colegio, mientras
estaba en el aula empezó a llover como mi asiento estaba junto a la ventana
veía las gotas resbalarse por el vidrio en vez de atender lo que sea que haya
estando diciendo la profesora; cuando una cosa o mejor dicho una persona llamo mi atención era nuevamente esa
muchacha de ojos claros estaba en el jardín bajo la intensa lluvia, cuando
trataba de comprobar mis pensamientos la profesora me exigió que siguiera con
la lectura lo cual tuve que hacer al terminar vi el mismo sector donde creí ver
a la misteriosa joven, pero no había desaparecido otra vez; decidí ignorarlo ya
que seguramente mi mente estaba jugando conmigo.
El resto de la mañana fue muy aburrida cuando
regresaba a mi hogar en el bus veía el mundo pasar por la ventana y por unos
segundo la chica encapuchada apareció, la debí ver por unos dos segundos pero
la pude reconocer claramente.
Al llegar a mi casa pensé que era una jugarreta de
mi mente ya que últimamente no había estado durmiendo y sin tomar en cuenta que
mi mente estaba llena de distintos problemas así que pensé que cuando llegaran
las vacaciones todo esto pasaría al olvido. Paso el tiempo había llegado el
descanso de verano y los encuentros con aquella chica no habían disminuido más
bien por lo contrario habían aumentado, tal vez sería que no estaba con muchas
personas, no era una persona muy sociable me costaba hacer amigos si se les
podía llamar así.
Las cosas fueron de mal a peor ya que ya ni siquiera
podía dormir ya que no solo veía en la realidad si no que también en el mundo
de los sueños evitaba dormir ya le tenía temor hasta a dormir el miedo y la
locura se estaba apoderando de mí ya me estaba volviendo un loco total.
Claramente esto noto mi familia así que por alguna
razón termine en un psicólogo y luego en un manicomio yo no estaba loco estoy
seguro esa chica era demasiado real, aunque había oído que la mente puede hacer
que la cosa más falsa se vuelva tan realista que creas que en realidad existen.
Pasaron los días en el loquero trataban de darme
unas pastillas para dormir ya que me
rehusaba a hacerlo al final lo lograron el sueño que tuve fue de nuevo en ese
vacío nuevamente apareció esa chica de piel clara al estar como a unos diez
centímetros de mi rostro dijo:
— Aun
me temes porque yo no te hice ningún daño.
En ese momento estaba mucho mas aterrado esas
palabras que tenían el objetivo de calmarme hicieron todo lo contrario,
simplemente no podía tranquilizarme. Ella corto mis pensamientos diciendo:
— Sabes
que soy menos peligrosa ahora que muchos de los humanos que tienes a tu
alrededor.
Quisiera o no esas palabras en parte eran ciertas ya
que ella estaba solo en un sueño y no podía hacer ningún daño real bueno
eso esperaba, por otra parte las
personas que estaban a mi alrededor en el mundo real me podían hacer daño
principalmente porque la mayoría tenía problemas mentales así que en cualquier
momento podían perder el control. Termine de deducir lo que había dicho aquella
chica y sin titubeos ella dijo:
— Ves
hasta tu mismo lo pensaste, no te puedo hacer nada ahora, me podrías decir
porque me temes.
Yo no sabía exactamente que responder ya que no
sabía realmente la causa de mi temor, seria porque la veía en cada lugar, que
cuando serraba los ojos la veía. No había otra explicación ya que aparte de eso
no me había hecho nada físicamente. Mis pensamientos fueron interrumpidos por
la voz de la muchacha ella dijo:
— Con
que es porque siempre me veías, con el simple hecho de verme te augabas en el
miedo, que cobarde ni siquiera sabes si soy real o soy una broma de tu mente ni
siquiera sabes que soy.
Bueno tengo que admitir que no estaba muy seguro si
era real o falsa pero honestamente se veía muy real, y tenía en claro que no
era una humana bueno eso creía ya que los humanos no se pueden meter en las
mentes ni tampoco pueden desaparecer; pero si ese era el caso ¿Qué era?
— Con
que tienes curiosidad de que soy ¿no? Pues…
Desperté estaba con un chaleco de fuerza no podía
creerlo me habían amarrado como si fuese un animal y aun peor no pude escuchar
lo que había dicho la chica de cabello plateado si solo había despertado cinco
minutos después había podido oír su explicación de aquella muchacha si se le
podía llamar así.
Aunque la curiosidad me estaba matando tenía peores
problemas ya que ahora escuchaba voces en mi cabeza y empecé a ver a esa chica
cada vez más seguido ella me hablaba cada vez mas y yo le respondía pero cada
vez que le hablaba me miraban como un loco, más de lo normal, como si yo
estuviera hablando solo parecía que yo era el único que la veía.
Me habían quitado el chaleco ya que ya no me
comportaba tan agresivamente ya que la hermosa joven de ojos claros ya no me
atemorizaba pues ya la empezaba aceptarla ahora siempre que la veía en mis
sueños ella lo convertía mis sueños en mundos de fantasías. Ya no me daba miedo
más bien la veía como una amiga.
Un día cuando estaba hablando con ella en mi
habitación del manicomio me di cuenta que no sabía su nombre de la joven de
cabello largo así que le pregunte:
— ¿Cómo
te llamas?
Ella se rio juguetonamente y dijo:
— Dime
¿Cómo te llamas?
— Yo
me llamo Ren, ahora respóndeme.
— Porque
preguntarme lo que ya sabes.
— ¡QUE!
Yo no sé tu nombre.
— Claro
que si lo acabaste de decir.
— No,
no dije ¡Mi! Nombre.
— No
lo entiendes ¿no? — dijo mientras su boca se tornaba en una sonrisa macabra.
— ¿De
qué hablas?
— Yo
soy tu.
— Eso
es imposible.
— Soy
una parte de ti una parte que no quisiste aceptar pero al final me aceptaste.
— ¿Qué
parte de mi?
— Tu
locura; no notaste que estas menos cuerdo cada vez que te llevas mejor conmigo
¿Porque crees que nadie más me puede ver? La respuesta es simple porque soy
parte de ti de tu mente solo tú puedes verme.
— Eso
no…no es posible ¡yo no estoy loco! — dije mientras reía maniáticamente.
— Tú
ya me aceptaste así que de una vez déjame entrar a tu mente así podremos estar
más tiempo juntos.
— ¡No,
no si tu eres eso! ¡Largate!
Ella se acerco me beso en la boca y desapareció.
Desde entonces estoy totalmente loco, desde entonces siempre estoy con un chaleco
de fuerza y estoy en un cuarto acolchonado, me amaraban a la pared para que no
pueda hacer ningún movimiento para alimentarme, darme pastillas y jarabes.
Cuando recién entre a este lugar no creía que estaba
loco pero ahora estaba más que claro que soy el menos cuerdo aquí.
FIN
No hay comentarios.:
Publicar un comentario