La vida de un militar, no significa solamente limpieza, ordenes, reglas o una buena postura, generalmente los militares son descritos como sujetos rígidos de buena conducta, frialdad y estrictamente serios, muchos hablan de la vida de un militar como si fuera un tour por todo un país, lleno de subordinación y constancia, pero nadie sabe qué significa ser un militar a menos que lo sea o bien, sea un familiar. Los militares también son personas, con sentimientos, gustos, miedos e ideales, los militares saben más que nadie que es el amor, no solamente hacia su familia, sino también hacia aquellos seres que sin hablar entregan todo de si, los animales, tal es el caso de Tomas, un perro raza cocker, café de hocico blanco, cola cortada y orejas risadas. Fue acogido por la familia del teniente Rafael Baldiviezo en el año 2004, Tomas tenia solamente dos meses de nacido cuando el teniente Baldiviezo decidió incorporarlo a su familia integrada por dos niñas, Fernanda de 5 años y Cecilia de 4 años, y su esposa Liliana.
Como todo cachorro, Tomas era lo que se llama “destructor”, seguramente debido al constante mimo de Rafael, quien dormía abrazado del cachorro todas las noches, al principio solo fueron zapatos, algunos tacos de Liliana, juguetes de Fernanda y Cecilia, destrozos que eran perdonados con una mirada y unos cuantos lloriqueos de las niñas al ser amenazadas con echar al cachorro a la calle, el colmo de Tomas fue devorar sin piedad el cable de la computadora de Rafael, cable que no podía ser remplazado con facilidad, pues aquella computadora había sido adquirida en Brasil, gracias a una beca que se le ofreció a Rafael. Ante el enojo y la amenaza de Liliana y Rafael de no llevar a Tomas al siguiente destino que era en Yacuiba - Tarija, las niñas escondieron al cachorro debajo de la cama de Fernanda, cosa que resulto inútil, pues la hiperactividad de Tomas delato de inmediato a las pequeñas. A pesar de haber devorado el irremplazable artefacto, Tomas fue perdonado y se decidió que acompañaría a la familia a Yacuiba, donde sería su nuevo hogar.
Camino a Yacuiba, el auto de la familia Baldiviezo estaba repleto de equipaje, y medicinas para el mareo, pues el camino seria bastante largo. Todo marchaba bien, era por la tarde y hacia mucho calor, Rafael conducía, Liliana iba de copiloto, y las niñas en el asiento trasero, obviamente acompañadas de Tomas, quien aparentemente estaba inmóvil, cosa que preocupó a Fernanda, quien no dudo en armar un alboroto gritando y golpeando a Tomas para que reaccionara, de inmediato Rafael detuvo el vehículo y se percato del estado de Tomas, Liliana tomo rápidamente una botella de agua y comenzó a mojar la cabeza de Tomas hasta que reacciono, al parecer sufrió un desmayo por el calor de Tarija, ya mas consiente, Tomas movio la cola anunciando estar mejor, las niñas se llevaron un gran susto pero al parecer todo andaba bien.
Unos meses después de la llegada de la familia Baldiviezo a Yacuiba, un mensaje muy importante le llegó al teniente Rafael, había sido becado en Brasil, la noticia sorprendió a todos, pues solo se le entrego un pasaporte de ida y vuelta, Liliana, las niñas y Tomas no podían acompañarlo. La despedida fue dolorosa, todos extrañarían a Rafael, incluso Tomas, pero solo se iría por seis meses.
Cuando Rafael llego a Brasil, no dejaba de pensar en su familia ni en Tomas, todas las noches, Rafael llamaba a su esposa para preguntar su estado y el de su fiel amigo Tomas.
Los días pasaban y Tomas cada vez se hacía más grande, y mas travieso, pues Tomas se escapaba de casa y volvía lleno de estiércol del chiquero del batallón, perseguía a los cerdos por todo el comando, y regresaba a casa por la noche, directo a una ducha caliente que las niñas le preparaban. Tomas tenia la costumbre de salir por las tardes a dar una vuelta detrás de los cerdos y de los indefensos gatos, pero un día Tomas desapareció, no quedo ningún rastro de si, Liliana busco por todos lados, pero ya habían pasado dos meses, Rafael volvió desde Brasil dispuesto a encontrar a su fiel amigo. Busco y busco pero no lo encontró, cierto dia, mientras Rafael cenaba con su familia una llamada le quito el apetito a todos, Tomas había sido encontrado atropellado, Rafael tomo las llaves de su auto y junto a toda su familia fueron a recoger a Tomas.
Al llegar a la casa de los salvadores de Tomas, Rafael pudo divisar a distancia a su amigo, enyesado y adormitado acotado en cama improvisada, Rafael corrió a abrazar a Tomas, quien con todo el dolor del hueso roto, se levanto y comenzó a lamer a su dueño. Sí, Tomas se había reencontrado a su mejor amigo luego de tanto tiempo.
Aparentemente, habían encontrado a Tomas atropellado el la calle, afortunadamente una familia lo acogió para curarlo y cuidarlo, le habían dado el nombre de Choco, un nombre harto injusto, pues Tomas no era precisamente de tono claro, más bien era un tono café oscuro y opaco.
Rafael y Tomas volvieron para quedarse, ya que no pueden vivir el uno sin el otro, porque esa es una verdadera amistad.
Bonita historia, me gustaría que profundizaras algunos temas que tocaste, eso con calma claro. Sería bueno también que revisaras tu ortografía y gramática, tienes buena narrativa, síguela desarrollando. Felicidades!!
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