martes, 29 de septiembre de 2015

Voces, de Andrea Pedrazas

Ya habían pasado 3 días y la voces que se encontraban dentro de su cabeza no paraban, generalmente con las pastillas que le habían recetado al salir de ese hospital paraban ese momento. No quería decir nada, ya que sabía que si pronunciaba una sola palabra más sobre las voces volvería al mismo lugar del que tanto le había costado salir.
Era un hombre solitario, desde que tenía 16 años su única familia y amigos eran sus voces, las amaba. Todas las personas que  conocía decían que las voces que escuchaba eran malas, pero él pensaba absolutamente todo lo contrario, eran las voces más dulces y tiernas que había escuchado en toda su vida, cuando las escuchaba sonaban igual a la voz de su difunta madre cuando le hacía rezar o le contaba un cuento antes de dormir. Su madre Rafaela y su padre Federico habían muerto cuando el solo tenía 14 años. Según la policía su padre había matado a su madre y este después del acto decidió suicidarse, para la mala suerte del pobre muchacho, todo esto había ocurrido en su delante, fue algo muy difícil, quedo traumado y sus voces fueron las únicas que pudieron ayudarlo y hacer que olvide todo lo que paso.
Esos tres años en el hospital psiquiátrico Real Bethlem fueron los peores años de su vida ya que se las habían quitado, le habían quitado a su única compañía, a su único consuelo. Más de una vez intento suicidarse sin tener ningún éxito. Las voces le pedían a gritos que se mate porque ellas querían morir junto a él, ellas sabían que en cualquier momento desaparecerían y por eso se lo decían constantemente, el pobre joven ya no sabía que hacer lo único que deseaba era hacer feliz a sus voces como ellas habían hecho con él.
Los médicos constantemente le repetían que estaba loco por escuchar esas voces, sin embargo se volvió más loco en cuanto se las quitaron. Los tres años que paso en ese miserable hospital fueron una constante lucha con todo lo que estaba a su al rededor, parecía que todo el mundo estaba en su contra, hasta sus voces ya que no podía complacerlas como ellas se lo pedían, se habían enojado, ¡sus voces se habían enojado con el! ya no le hablaban, no le dirigía la palabra, con el tiempo se fue acostumbrando a la idea de que se habían ido, ya no volverian. Intentaba comunicarse con ellas mas, todos sus intentos fueron un fracaso total. Los médicos se las habían quitado (según él las personas más despreciables del mundo) ¿Qué acaso no lo entendían? Era feliz junto a sus voces, llego a la conclusión de que lo único que querían esas personas era arrebatarle su felicidad, esa felicidad que tanto le había costado conseguir.
“FLASHBACK”
-HOLA- John extrañado se preguntaba que era ese pequeño susurro que había escuchado si se encontraba solo en la habitación del orfanato en la que vivía. Como la mayoría del tiempo. Decidió no tomarle mucha importancia, seguro solo era un invento de su imaginación así que decidió seguir con lo que hacía, dibujaba un peculiar paisaje de una ciudad en el que se podían encontrar bastantes llamas de fuego haciendo arder todo. John no era un chico normal, no tenía amigos, era muy callado y, en el fondo se podía notar que tenía un problema con la sociedad ya que su cuarto estaba lleno de cuadros pintados por él, en los que se podía observar bastantes escenas impactantes de personas sufriendo. Sacándolo de sus pensamientos escucho otra oración –TRANQUILO JHON SOLO QUEREMOS SER TUS AMIGAS- a partir de ese momento todo en John cambio, se volvió un poco más extrovertido pero a la vez demasiado violento. Los encargados del orfanato se dieron cuenta de que nada estaba bien, lo encontraron varias veces hablando solo, también lograron notar que tenía muchas marcas de cortaduras en la piel, especialmente en las muñecas así que decidieron hacerle exámenes, en estos salieron que padecía de esquizofrenia. Inmediatamente lo internaron en un hospital psiquiátrico en el cual se encargarían mejor de él.
“FIN FLASHBACK”
Después de numerables recuerdan una voz lo saco de sus pensamientos.
 –CREISTE QUE TE HABIAS CURADO, ELLOS CREYERON ESO, ELLOS TE HICIERON PENSAR QUE ERAMOS MALAS. SIEMPRE ESTUVIMOS PARA TI JOHN, ¡SIEMPRE! Y UNA VEZ EN LA QUE NOSOTRAS NECESITAMOS UN POCO DE TU AYUDA NO PONES NADA DE TU PARTE-
-NO, USTEDES SOLO SON INVENTOS, SON MALAS, YO CREI QUE ERAN BUENAS SIN EMBARGO DESPUES DE TODA LA “FELICIDAD” QUE TRAJERON A MI VIDA LA DESGRACIA TOTAL LLEGO Y NO PIENSO VOLVER A CAER-
-NO JOHN, NO SOMOS MALAS, SIMPLEMENTE ELLOS TE HICIERON CREER ESO, TIENES QUE CREER EN NOSOTRAS Y VOLVER A HACERNOS CASO, TE AYUDAMOS, ¡TE AYUDAMOS A OLVIDAR TODO LO QUE HABIAS VIVIDO ESE OSCURO DIA EN EL QUE PERDISTE A LAS PERSONAS QUE MAS “QUERIAS” PERO TE LO VOLVEREMOS A HACER RECUERDO SI ES LO QUE DESEAS!-
-¡NOOO POR FAVOR NO!-
-¿NO QUE JOHN? NO HACERTE RECUERDO COMO AGARRESTE EL CUCHILLO CON EL QUE ASESINASTE A TUS PADRES E HICISTE QUE TODO PARECIERA UNA BRUTAL OBRA DE ASESINATO Y SUICIDIO POR PARTE DE LOS SERES QUE TE DIERON LA VIDA, SIMPLEMENTE POR UN CAPRICHO HACIENDOTE VER COMO A UNA VICTIMA, ¡ERE UN ASESINO JOHN Y ESO NUNCA PODRAS CAMBIARLO!-
-YA NO PUEDO SOPORTARLO MÁS-
-HAZLO NADIE TE DETIENE-

Al día siguiente lo único que se podía observar era un salón lleno de personas con un cajón, introducido en él un cuerpo, los padres de la niña lloraban y no podían encontrar una explicación para que un ser humano pueda hacer tal obra. Del salón salía un joven de más o menos 19 años vestido de negro en busca de su próxima víctima.

1 comentario:

  1. Genial historia! Muy macabra e intensa, felicidades! Tu estilo de narración es pulcro y sencillo, lo que facilita bastante la lectura y permite que el lector se sumerja con facilidad en la historia. Mejora un poco tu puntuación, y algunos acentos. Tienes talento. Felicidades por tu cuento! Sigue así!

    ResponderBorrar